El modelo fiscal de la industria petrolera en México | KPMG | MX
close
Share with your friends

El modelo fiscal de la industria petrolera en México

El modelo fiscal de la industria petrolera en México

El análisis y aplicación de las disposiciones fiscales en la industria petrolera es materia compleja en México y el mundo. A poco menos de cinco años de la Reforma Energética, es claro que el panorama en términos de recaudación a mediano plazo se clarifica permitiendo realizar proyecciones que vislumbran más ingresos para la federación.

Socio de Impuestos y Legal especialista en Energía y Recursos Naturales de KPMG en México

KPMG en México

Contacto

Contenido relacionado

El petróleo representa la mayor fuente de energía a nivel global y de acuerdo con estudios recientes, esta tendencia así se mantendrá al menos los próximos 20 años. El territorio Mexicano cuenta con grandes potenciales de reservas de hidrocarburos. Si bien es tarea compleja; una buena operación y administración de dichas reservas y el diseño de un modelo fiscal flexible y eficiente para la industria y las empresas contratistas, pueden dotar al país de índices de recaudación record en las siguientes décadas.

 

A partir de los recientes descubrimientos de pozos petroleros se despertó un gran interés que ha producido inversiones sin precedentes en el país , ofreciendo perspectivas favorables a largo plazo; no obstante, para estar en condiciones de asegurar una fórmula de éxito en la recaudación para el país , hay que consolidar una política fiscal competitiva en términos de recaudación, que al mismo tiempo sea atractiva para las empresas que participan en la industria petrolera mexicana.

 

¿Cómo se diseña un sistema fiscal competitivo?

Aunque parece una pregunta compleja, analizando las economías de otros países petroleros es posible concluir que hay patrones que se repiten. Por ejemplo, el régimen petrolero de cualquier nación debe estar siempre alineado en principio a los términos de producción deseada de barriles; en segunda instancia debe diseñarse una metodología de recaudación que permita:

 

  • Obtener suficientes rentas para el Estado, es decir, más recaudación y, por ende, inversión en gasto público;
  • Motivar y mantener la inversión;
  • Asegurar la obtención o desarrollo de know how, es decir, de generación y adopción de conocimientos técnicos;y,
  • Desarrollar un modelo de seguridad energética viable.
 

Régimen competitivo

La industria petrolera mexicana ha cumplido (o está en proceso de) por lo menos las tres primeras variantes, ya que el modelo fiscal establecido en la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos es enérgico, incluidos los reglamentos y resoluciones misceláneas que pretenden coadyuvar a una interpretación más sencilla de las disposiciones.

 

Comparando las legislaciones fiscales sobre hidrocarburos de países petroleros, el mexicano es uno de los mejores sistemas de recaudación de rentas del mundo. Elementos como las regalías, las cuotas en fase de exploración, los bonos a la firma e incluso la renta petrolera son conceptos conocidos por las empresas del sector.

 

Atracción de inversión

Si bien el régimen es estricto y considera diversas obligaciones de reporte y cumplimiento ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), ante la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), entre otras dependencias, la realidad es que las autoridades han mostrado interés en escuchar a los inversionistas, siendo prácticas y flexibles en términos de la operatividad de los contratos, siempre atentas a las sugerencias de los contratistas.

 

En este sentido, la legislación es clara y permite proyectar la carga fiscal que se tendrá durante la vida del contrato. Salvo ciertas reglas de mecanismos de ajuste en caso de yacimientos extraordinarios (que sería de gran valor tanto para el Estado como para los inversionistas), el sistema otorga certeza jurídica, lo cual es una ventaja competitiva, y para corroborarlo basta analizar los casos de Rusia, Venezuela, Estados Unidos o los países africanos.

 

Experiencia técnica

La creación de un escudo que asegure la captación de la experiencia y el conocimiento que acarreen las nuevas inversiones se materializó en las disposiciones de contenido nacional, que consisten fundamentalmente en la obligatoriedad de que la adquisición de bienes, servicios, mano de obra, capacitación e infraestructura sea de origen nacional, un propósito positivo que fortalece al mercado petrolero mexicano.

 

Desde el inicio de la Reforma Energética se preveía que existirían frentes que cuestionaran su aplicación, y por ende su régimen fiscal. Sin embargo, la industria petrolera en México siempre ha sido una materia técnico-fiscal compleja, tal como sucede en otras partes del mundo.

 

No obstante, a cinco años de su puesta en marcha es claro que el panorama en términos de recaudación a mediano plazo da una certidumbre que permite proyectar más ingresos para la federación.

 

A pesar de ello, la economía y el precio del petróleo se mantienen siempre dinámicos, por lo cual los actores de la industria deben considerar que el cambio es una constante, asumiendo una postura flexible que las ayude a gestionarlo adecuadamente.
 

Contáctenos

 

Solicitud de propuesta de servicios

 

Enviar