Desafío del cumplimiento regulatorio y sostenibilidad | KPMG | MX

El desafío del cumplimiento regulatorio en materia de sostenibilidad

Desafío del cumplimiento regulatorio y sostenibilidad

Artículo de opinión realizado por Socio Líder de Asesoría en Sostenibilidad, Gestión de Riesgos y Gobierno Corporativo de KPMG México en el que se destacan algunos de los puntos más relevantes sobre la encuesta "Desarrollo Sostenible en México 4.0" realizada por KPMG México.

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Socio Líder de Asesoría en Sostenibilidad, Gestión de Riesgos y Gobierno Corporativo

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En línea con la situación global, el tema de CO2 y gases de efecto invernadero (GEI) se ha vuelto trascendental para México, tanto en ambiente regulatorio como en aspectos de eficiencia energética y de procesos, ahorro de insumos y reducción de costos operativos. Este fenómeno irá en aumento en la medida en que el acceso a los recursos naturales y los servicios de infraestructura –agua, energía, transportación, seguridad— sean más restrictivos y tengan mayores costos.


La legislación relativa a la Ley General de Cambio Climático (LGCC) en materia del Registro Nacional de Emisiones (RENE) se ha vuelto una prioridad a nivel mundial y motivo de numerosas regulaciones nacionales e internacionales. Esto, como ha ocurrido a lo largo de la vigencia del Protocolo de Kioto, representa un desafío para las empresas porque se está buscando medir y reducir la llamada “huella de carbono” por diferentes medios; en ocasiones requiere fuertes inversiones por parte de las empresas, la rehabilitación de plantas industriales y edificios corporativos, la sustitución de tecnologías y procesos, e incluso la salida de plantas fabriles contaminantes de las áreas urbanas.

 

Ley General de Cambio Climático y su relevancia


La Ley General del Cambio Climático es obligatoria para las empresas mexicanas que emitan en su actividad más de 25,000 toneladas de CO2. Estas empresas tienen la obligación de generar un inventario de CO2 (GEI) y reportarlo sobre bases anuales.

En febrero de 2016 se concluyó con el periodo para el primer reporte, sobre información de 2014. Esta fecha fue extraordinaria, ya que anualmente la ley establece la obligación de reportar al RENE entre el 1 de marzo y el 30 de junio. Por lo tanto, las empresas obligadas ya debieran estar calculando sus emisiones por lo que respecta a 2015 y reportar antes del 30 de junio de 2016. Algunas de ellas no han iniciado su cálculo o incluso desconocen la ley y sus alcances.

Lo antes mencionado lo soportan los resultados de la encuesta de KPMG en México Desarrollo Sostenible en México 4.0, donde se ha observado que solo 23% de las organizaciones comprende su responsabilidad con respecto a la Ley General de Cambio Climático y su Reglamento, que hoy son una realidad para México. 27% reconoce un conocimiento apenas parcial sobre la misma; el restante 50% no tiene conocimiento del nuevo régimen ni está al tanto de sus efectos.

En suma, entre los motivos más relevantes para las organizaciones en cuanto a cumplir con esta Ley se encuentran:

  • Comprender el concepto
  • Identificar si la organización está obligada a su cumplimiento
  • Generar, en consecuencia, inventario de GEI
  • Obtener su COA-WEB (Cédula de Operación Aduanal)
  • Reportar de manera óptima y en tiempo


Es razonable esperar que estas cuestiones se consoliden y robustezcan en el futuro, y que aspectos como un mercado de bonos de carbono nacional, las obligaciones de reducción adicionales al reporte y otras regulaciones similares generarán riesgos y oportunidades a las empresas en México.


Reducción de CO2, oportunidad para la reputación organizacional


En materia de identificación e inventario de emisiones de carbono, los resultados de la encuesta Desarrollo Sostenible en México 4.0 muestran que 6 de cada 10 empresas no cuentan con un inventario de CO2 o GEI, lo que resulta preocupante por la obligatoriedad, para la mayoría de ellas, de reportar las emisiones en el contexto de la Ley General de Cambio Climático y su Reglamento.


Hoy, las grandes organizaciones en México y el mundo generan inventarios de CO2, y han analizado e invertido en esquemas de generación de energía alternativa, por consideraciones regulatorias, y por preocupaciones propias del negocio, lo que incluye la sustitución de tecnologías y procesos menos eficientes. Su inversión y análisis se produjeron mucho antes de que la Ley fuera elaborada, porque representaba una oportunidad de negocio y de mejora de su reputación.


Es tiempo de actuar


En la actualidad, las empresas cuentan con estructuras enfocadas a desarrollar la sostenibilidad, incursionan en análisis e inversiones de energías alternativas y hoy están obligadas por ley a comprender temas como la reducción de emisiones, no solo en beneficio del medio ambiente, sino también de las organizaciones en su conjunto.

Si bien es un reto importante para las empresas, estas deberán acostumbrarse al cumplimiento o exponerse a sanciones. El mismo ambiente de negocios, regulado por el gobierno y demandado por otros grupos de interés como clientes, comunidades y socios de negocio, ha empujado el concepto hacia adelante.

 

Nota: las ideas y opiniones expresadas en este escrito son del autor y no necesariamente representan las ideas y opiniones de KPMG en México.

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