Evolución de las energías renovables en Argentina | KPMG | AR

Evolución de las energías renovables en Argentina

Evolución de las energías renovables en Argentina

Efectos de la evolución de RenovAr.

Contenido relacionado

energy

Los resultados obtenidos de las rondas de licitación son alentadores en pos de cumplir con el objetivo de llegar en el corto plazo a una participación del 8% de energías renovables en el total de la matriz eléctrica nacional. Con inversiones previstas de 4 mil millones de dólares para los próximos años, el sector podrá ahorrar al país 300 millones de dólares anuales en importación de combustibles.

En sintonía con los datos incorporados al informe publicado por KPMG en diciembre de 2016, “Desarrollo de Energías Renovables: El contexto latinoamericano y el caso argentino”, la implementación de fuentes de energías limpias continúa siendo un tema de interés global, tanto en lo referente a la eficientización de las inversiones en generación energética debido a su creciente preponderancia como oportunidad de negocio, como en lo que concierne a la preocupación general por el cambio climático. En este sentido, aunque los montos totales de inversiones en la materia a nivel mundial se desaceleraron levemente durante 2016 –debido principalmente a la reducción de los costos asociados a la implementación de proyectos-, las principales tendencias que ya venían delineándose el año anterior se intensificaron: para cubrir una demanda energética siempre creciente, la capacidad añadida de generación de energía proveniente de fuentes renovables alcanzó los 161 GW1, superando incluso la cifra de 2015 (147 GW), que había sido récord en la incorporación de este tipo de fuentes energéticas a la capacidad global. De ese total añadido, el 46,5% fue aportado por la energía solar fotovoltáica, el 34,1% por la eólica y el 15,5% por la hidráulica, en tanto que el 4% restante se distribuyó entre las energías provenientes de la biomasa, los biocombustibles y otras fuentes como las geotérmicas y termosolares. En total, la capacidad mundial se incrementó un 9%, llegando a 2017 GW hacia fines del 2016. Asimismo, se mantuvo la preferencia ya observada en 2015 de invertir en energías limpias en lugar de en combustibles fósiles, razón por la cual las energías renovables representaron aproximadamente un 62% de la adición mundial neta a la capacidad energética en 2016.

Durante 2015 el gran envión a las inversiones en energías limpias provino de los llamados estados emergentes, ya que por primera vez en la historia los países en vías de desarrollo destinaron más recursos a proyectos de energías renovables que los países desarrollados2, gracias al impulso de China, India y Brasil que ese año aportaron alrededor del 50% del total global de inversiones en este tipo de energías. No obstante, los fondos destinados por estas economías tendieron a estabilizarse y equipararse durante 2016, mostrando incluso cierta desaceleración que determinó un nivel de inversión global en energías limpias un 20% menor (US$ 242.000 millones)3 a la cifra del año anterior. Finalmente, y si bien el dato relativo al monto de inversiones globales en proyectos de generación/mantenimiento de esta clase de energías aún no se encuentra disponible para el año 2017, Bloomberg New Energy Finance estima que sería similar o ligeramente superior a la de 20164.

Sin embargo, la caída reciente en las inversiones globales en este tipo de energías puede atribuirse fundamentalmente a dos factores: i) en primer lugar, a la desaceleración de las inversiones en países como Japón y China, que impactan negativamente en el total global; y, ii) en segundo lugar, a la significativa reducción en los costos asociados a los proyectos de generación solar y eólica, lo que ha mejorado la competitividad de este tipo de fuentes. De esta manera, aunque en números absolutos el flujo de inversiones se vio reducido, “el resultado fue que en 2016 los inversores pudieron adquirir más capacidad energética proveniente de fuentes renovables por menos dinero”5.

En cuanto a las regiones líderes en inversiones limpias, China sigue siendo el principal destino de este tipo de proyectos, acaparando aproximadamente el 32% del financiamiento destinado a energías renovables, seguido por Europa (25%), Estados Unidos (19%), Asia y Oceanía (excluyendo a China e India, 11%), la región americana (3%, excluyendo a Brasil y EE.UU.), Medio Oriente (3%), África (3%) y Brasil (3%). En este sentido, es destacable que en la mayoría de los países se implementaron diversas políticas de fomento a la generación de energía de fuentes renovables con el objetivo de atraer inversiones, desarrollar empleo, incentivar una mayor flexibilidad en la infraestructura y respaldar el desarrollo de las tecnologías asociadas, como el almacenamiento energético6. Según el informe “Renewables 2017: Global Status Report”, elaborado por REN21 y Bloomberg New Energy Finance, líderes de 48 países en desarrollo se comprometieron a establecer metas en el mediano y largo plazo para lograr un 100% de generación de energía a partir de fuentes renovables en sus respectivas naciones. Durante 2016, 117 países enviaron sus primeras “Nationally Determined Contributions (NDCs)” bajo el Acuerdo de París, y 55 de esos Estados implementaron objetivos en energías renovables –entre ellos, Argentina-. El respaldo estatal resulta imprescindible para incorporar y desarrollar este tipo de tecnologías, pudiéndose implementar a través de políticas de reducción fiscal, redes integradas, licitaciones y subsidios. Asimismo, el informe de REN21 señala que el avance en las tecnologías aplicadas a la energía renovable, así como los costos decrecientes y la penetración de desarrollos sustentables a nivel global, exigen que las políticas públicas relacionadas vayan más allá del fomento para abordar también temáticas como la implementación e integración de las nuevas fuentes de manera eficiente, al tiempo que incorporan destinos diferentes de la mera generación eléctrica, como son las tecnologías relacionadas con la infraestructura sustentable y los mecanismos de calefacción y refrigeración.

En este contexto, Argentina enfrenta una oportunidad única: a las condiciones naturales propias del terreno que facilitan el desarrollo de diversas fuentes de energía limpia, se le agrega el consenso general acerca de la necesidad de incorporarse a tiempo a este viraje global hacia las renovables, reforzando las políticas existentes y evolucionando hacia una red de servicio energético cada vez más sustentable. Aunque de manera general, este documento pretende mostrar cuál ha sido la experiencia argentina reciente en materia de energías renovables, luego de la entrada en vigencia de la ley N° 27191 de fomento a la generación de energía a partir de fuentes renovables y la posterior implementación del programa RenovAr y sus rondas licitatorias.

Ver los gráficos, referencias y textos completos en el informe adjunto. 

Contáctenos

 

Solicitud de propuesta de servicios

 

Enviar